
¿Y si ese alimento ‘saludable’ te está inflamando?
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¿Te ha pasado que estás comiendo muy saludable y, aun así, te sientes pesado, con inflamación o sin energía?
A veces, solemos hacer pausas, ayunos o cambios de alimentación, por nuestras creencias o por el bien de nuestra salud. Pero… ¿y si incluso los alimentos "buenos" te están afectando sin que lo sepas?
👉 No es solo lo que comes. Es lo que tu cuerpo tolera... o no.
🍽 ¿Por qué el cuerpo reacciona incluso a lo saludable?
Tu sistema inmune puede estar interpretando ciertos alimentos como una "amenaza", incluso si son naturales o nutritivos. Esto ocurre porque el intestino es el mayor órgano inmunológico del cuerpo. Allí está ubicado el tejido linfoide asociado al intestino (GALT), donde se produce la interacción entre antígenos alimentarios y el sistema inmune. Esta interacción puede resultar en la producción de anticuerpos o en la inducción de tolerancia oral.
Además, estudios recientes demuestran que cambios en la dieta, incluso en pocos días, pueden alterar la actividad de las células inmunes adaptativas e innatas, lo que impacta directamente en el equilibrio de tu sistema inmunológico. Así un alimento sea catalogado como saludable, puede causarte síntomas si tu sistema inmune reacciona a él.
🧠 Alergia, intolerancia o sensibilidad: no son lo mismo
Alergia tipo I (IgE): es una reacción inmediata y potencialmente grave que se manifiesta rápidamente (1 a 3 horas) con síntomas como urticaria, dificultad para respirar o anafilaxia.
Intolerancia: no involucra al sistema inmune, sino que se debe a la falta de enzimas para digerir ciertos componentes (como la lactasa o fructosa).
Sensibilidad alimentaria mediada por IgG: provoca una inflamación más silenciosa y crónica. Los síntomas pueden incluir problemas digestivos, alteraciones en la piel, dolores de cabeza, fatiga, ansiedad o malestar articular, y suelen aparecer horas o días después de la ingesta.
🌱 Cada cuerpo es único
La respuesta a los alimentos varía entre personas debido a múltiples factores:
Genética: influye en la predisposición a alergias o intolerancias.
Microbiota intestinal: cuando es diversa y equilibrada fortalece la tolerancia inmunológica; cuando está alterada (disbiosis) puede favorecer las respuestas inflamatorias.
Salud intestinal: cuando la mucosa intestinal está inflamada o su permeabilidad está afectada, los antígenos alimentarios pueden atravesar la barrera intestinal y desencadenar respuestas inmunes no deseadas.
Cantidad y frecuencia de consumo: consumir grandes cantidades de un mismo alimento puede sobreestimular el sistema inmune o el intestino, lo que genera inflamación o malestar. Por eso, la rotación de alimentos es muy importante.
Lo que a otra persona le sienta bien, puede inflamarte. Por eso comer "sano" no siempre es suficiente. El secreto está en conocer tus alimentos desencadenantes.
✅ Dos tips prácticos para esta semana:
Rota tus alimentos base cada 3 días: ayuda a mantener una microbiota diversa y evita la sobreexposición a un solo antígeno alimentario, lo que reduce el riesgo de sensibilización e inflamación.
Si algo te deja "pesado" o con malestar, dale una pausa de 1 semana: permite que tu sistema digestivo y tu sistema inmune se recuperen mientras observas cómo responde tu cuerpo.
📌 Alimentos saludables que podrían estar inflamándote
Incluso estos alimentos considerados saludables pueden causar inflamación en personas con sensibilidad:
Frutos secos (pueden causar reacciones en algunas personas sensibles)
Productos lácteos (fermentados o no)
Cereales integrales con gluten (en personas con sensibilidad al gluten no celíaca)
Legumbres (pueden causar gases e inflamación en algunas personas)
Alimentos ricos en FODMAPs (carbohidratos fermentables que pueden empeorar el síndrome de intestino irritable)
Algunos vegetales con alto contenido en fibra o compuestos inmunoestimulantes (como champiñones o crustáceos con chitin, que puede activar respuestas inmunes específicas)
¿Quieres saber exactamente cuáles alimentos saludables podrían estar inflamándote?
👉 Haz clic aquí para descubrir qué alimentos podrían estar afectando tu sistema inmune.
P.D. Si decides cuidarte desde adentro, podemos ayudarte a continuar ese proceso identificando qué alimentos te hacen bien… y cuáles no.